Plataforma Solidaria. Abriendo horizontes en Bolivia.

 

Plataforma solidaria. Cartel

1.- ¿Cuál es el origen de Plataforma Solidaria?

Nace  de la idea de apoyar a los niños de los sectores más desfavorecidos en los barrios periféricos de Santa Cruz de la Sierra (Bolivia). Sentíamos una inquietud solidaria por el abandono afectivo y la situación de desamparo respecto a todo tipo de cuidados que viven muchos niños de las familias desestructuradas de la periferia de la ciudad. En el año 2004 la asociación se constituyó formalmente.

2.- ¿Cuáles son las claves del trabajo de Plataforma Solidaria?

En primer lugar, el centro de los proyectos es el ser humano. Y centramos nuestros esfuerzos en dignificar a la persona en cualquiera de los proyectos y allí donde pueda tener influencia la labor que estemos desarrollando.

En segundo lugar, la actitud que intentamos tener es la de acoger, escuchar, acompañar y compartir.

Y por último, nuestro  lema es abrir horizontes intentando restaurar el pasado, viviendo el presente y preparando el futuro. 

3.- Háblanos de los beneficiarios de vuestra ONG.

El barrio donde estamos tiene más de 180.000 habitantes. Directamente hay unas 300 personas que se benefician  del comedor social, de la guardería, de escuelas deportivas, de actividades de refuerzo escolar y talleres. Indirectamente también son beneficiarios de nuestro trabajo todos los familiares y vecinos del barrio.

4.- ¿A qué sector de la sociedad os dirigís?

Al más vulnerable: niños y ancianos.

5.- ¿Cómo  han cambiado las condiciones de vida de vuestros beneficiarios en estos años?

La educación ha sido el baluarte para ir avanzando en aspiraciones y desarrollo de los niños,  que han ido haciéndose mayores. Nos hemos dado cuenta que hemos contribuido a fortalecer la  dignidad de  todos y cada uno de esos niños y que hemos posibilitado un contexto que ha intentado transformar su realidad de abandono y de marginación.

6.- ¿Cómo les ha afectado la pandemia del covid?

Los proyectos educativos  cerraron durante  la cuarentena, durante esos meses nos  dedicamos a cubrir las necesidades básicas y llegamos a repartir casi 200 platos de comida diarios. Centramos los esfuerzos en ayudar a nuestra gente en la alimentación y en la salud. Poco a poco fuimos activando de nuevo todos los proyectos.  

La pandemia ha afectado bastante en la zona donde estamos a todos los niveles y la recuperación está siendo lenta. En nuestro barrio la gente tiene trabajos muy precarios. La mayoría se dedica al comercio en las calles, por lo que en los días de cuarentena se incrementó mucho la vulnerabilidad. Plataforma solidaria.

7.- ¿Cómo os preparáis para el futuro?

Buscando la autosostenibilidad. Nos parece fundamental que los que se benefician de los proyectos sean los protagonistas de su propia historia y sean capaces de llevar adelante un desarrollo sostenible. Sabemos que es difícil, pero es un objetivo. Para ello, la educación, la empatía y el trabajo en equipo son buenas herramientas.

Esperamos mejorar la calidad humana y hacer posibles unas relaciones positivas en el entorno en que trabajamos. Para ello tenemos la intención de poner en marcha talleres que ayuden a desarrollar habilidades sociales, a fomentar la autoestima, a evitar la violencia y el machismo,  a luchar contra las adicciones y a generar espacios para los encuentros entre diferentes culturas étnicas. 

8.- ¿Cuál es vuestra base  social?

Según los estatutos, contamos con una junta directiva y socios. En los proyectos sociales contamos con un equipo coordinador y el personal de trabajo y voluntarios integrado por educadores, cocineras y entrenadores.

9.- ¿Cómo os financiáis?

Principalmente mediante las cuotas de los socios y las donaciones particulares. Un conjunto de instituciones y asociaciones han colaborado para consolidar la infraestructura. Tenemos sinergias de colaboración con el gobierno departamental en la guardería y dos ONGS de Alemania nos ayudan con alimentos para el comedor y con la cocina del comedor infantil. Yo siempre digo que el principal benefactor ha sido la providencia, que siempre ha aparecido en los momentos más difíciles.  

Plataforma solidaria. Juegos10.- ¿Cuál ha sido el apoyo recibido desde Dignidad y Solidaridad?

Gracias a Dignidad y Solidaridad se construyó la cocina del comedor infantil que tenemos actualmente; también se hicieron unos baños, que se conectaron con el alcantarillado, una sala de material, se reparó  un tejado, y recientemente se han puesto baldosas en cuartos de voluntarios.   

11.- ¿Tenéis algún programa de voluntariado internacional en el que pudieran participar los miembros de la parroquia de Guadalupe?

 Han venido a los proyectos a Bolivia voluntarios de muchas nacionalidades diferentes para apoyar la labor que ya se está haciendo en el comedor, guardería, escuelas deportivas y refuerzo escolar. Plataforma Solidaria proporciona comida y techo y el voluntario refuerza la labor de los trabajadores en los diferentes proyectos.  

12.- ¿Qué perfiles de voluntariado buscáis? 

Que se cuente con empatía y la capacidad de adaptación a una realidad y cultura diferente es fundamental. El perfil adecuado del voluntario tiene que ver con una actitud abierta y solidaria. 

13.- ¿Si alguien estuviera interesado en cómo podría contactar con vosotros?

Puede dirigirse a Plataforma Solidaria en España en el teléfono 608769982 o por correo electrónico a juliplataforma@outlook.es.

Fundación Kambia

Hablar de «castas» puede sonarnos a algo del pasado, pero en Nepal, aunque el sistema se abolió, sigue siendo una realidad. «Sukumbasi» es un término común para referirse a grupos de población chabolista, significa “sin tierra” en nepalí.

Una comunidad sin casta, con alta tasa de analfabetismo, que no puede acceder fácilmente a los servicios y beneficios que disfruta el resto de la ciudadanía. Además, dado que la dote sigue siendo una realidad, el matrimonio infantil es una práctica común. De ella se deriva que las mujeres Sukumbasi den a luz siendo muy jóvenes.

La fundación Mary Ward, ahora llamada Kambia, trabaja con esta comunidad en Dharan (Nepal). En concreto desde DyS participaremos en un proyecto centrado en proporcionar acceso a la salud y seguridad alimentaria de las mujeres embarazadas y los niños y niñas de 0 a 5 años con signos de malnutrición.

Os adjuntamos unas fotos del proyecto y el último informe que nos remiten desde allí:

Un breve informe sobre los programas para madres e hijos del Proyecto Developing Sukumbasi

El proyecto «Developing Sukumbasi» se centra en la comunidad Sukumbasi de Dharan. Son migrantes de los territorios de montaña que viven con sus familias y trabajan como picapedreros y jornaleros. El proyecto ayuda a la comunidad a conseguir una educación de calidad, a reducir las enfermedades y la mortalidad materno-infantil y a promover los derechos y las oportunidades de las mujeres. El Centro también gestiona una guardería para niños pequeños, donde las madres y los padres los dejan durante el día y se van a trabajar. Estos niños reciben alimentos nutritivos y educación.

A mediados de octubre de 2021 terminó el confinamiento y desde entonces todas nuestras actividades se desarrollan sin problemas. Nuestras trabajadoras sobre el terreno visitan cada día las distintas aldeas y comprueban las cartillas de vacunación de las madres embarazadas y de los niños de 0 a 5 años. Pesan a los niños y orientan a las madres sobre el mantenimiento de una dieta equilibrada, la higiene, etc. También las ponen en contacto y las llevan a los hospitales públicos. Les damos las raciones el día 20 de cada mes nepalí, lo que les ayuda a mejorar su salud y a mantenerse sanos. Las madres están agradecidas y aprecian la ayuda que reciben. 

Estimados donantes (Asociación Dignidad y Solidaridad) muchas gracias por su generosidad y amabilidad que nos ayudan a continuar con nuestra misión de servicio a la gente en Dharan. 

Sister Subashini

Distribución de alimentos para embarazadas.

Distribución de alimentos para niños con malnutrición

Distribución de alimentos para niños con malnutrición.

                               

Seguimiento nutricional de los niños. Seguimiento a embarazadas y recién nacidos.

dignidad y solidaridad 2022

Tu regalo de DyS – Enero 2022

Empezamos un año nuevo lleno de proyectos e ilusión. Como los Reyes Magos, este año vamos a poder repartir mucha ayuda gracias a vosotros. Y hoy queremos haceros una pequeña introducción de lo que viene este trimestre.

Un resumen del 2021

El año pasado hemos ayudado a 18 organizaciones que se encuentran en 17 países diferentes.

Uno de nuestros principales ejes de acción ha sido la salud, más en este año tan complejo. Hemos podido ayudar a la compra de medicinas y de material hospitalario. Muchos proyectos nos han pedido ayuda para lavamanos y gel. La salud y la higiene han sido un tema fundamental este año.

Como siempre, no nos hemos olvidado de la educación, creemos que es uno de los pilares para la dignidad de la persona. Hemos ayudado a varias escuelas y centros de aprendizaje. Muchas de ellas centradas en la educación de niñas y mujeres para poder ofrecerles un futuro al que no tendrían acceso sin estas iniciativas.

Por último, pero no menos importante, la alimentación. El Covid ha hecho mella en muchos países pobres. Muchas personas viven de la economía de subsistencia:  se alimentan con lo que ganan del trabajo del día a día. Los confinamientos hacen que no puedan trabajar y, por tanto, los niveles de pobreza se han agudizado. En esos casos la alimentación se resiente, sobre todo la de los más pequeños. En muchas de las asociaciones con las que trabajamos han tenido que adaptar sus planes para hacer un esfuerzo en este campo.

Este 2021 hemos podido ayudar de forma directa a unas 1.000 personas e indirectamente a más de 10.000. Una cifra de la que nos sentimos muy orgullosos y que no habría sido posible sin vuestra ayuda.

¡¡Muchas gracias!!

¿Y en el 2022?

Ya tenemos la lista de proyectos del 2022. Y de nuevo tenemos que daros las gracias.

Os lo explicaremos con más detalle en la asamblea de febrero, pero este año vamos a poder ayudar a todas las peticiones que nos han llegado. La recaudación de socios y donaciones nos ha sorprendido y ha superado nuestras expectativas.

Como resumen os podemos decir que, a día de hoy, tenemos 15 proyectos en 14 países de América y África. Os ampliaremos esta información en la Asamblea y durante el año por e-mail y en nuestras redes sociales.

Todo esto es posible gracias a vosotros.

Si sabes de alguien que quiera colaborar recuerda que puede hacerse socio/a descargando este formulario y enviándolo a dys@parroquiadeguadalupe.com.

También se puede financiar alguno de nuestros proyectos mediante una donación haciendo una transferencia a la cuenta parroquial poniendo en el concepto «donativo Dignidad y Solidaridad».

PARROQUIA DE GUADALUPE: ES17 0081 7112 8700 0199 9302

* No olvides mandarnos un correo electrónico con los datos personales tanto a efectos fiscales como de cumplimiento de la Ley de Prevención del Blanqueo de los Capitales.

¿Cómo se organiza Guadalupe?

A lo mejor alguna vez te has preguntado cómo se organiza una parroquia, o más concretamente esta parroquia. Hoy vamos a intentar explicártelo de manera resumida.

El Consejo Pastoral es el órgano directivo de la Parroquia, y en él están representadas todas las Áreas y Servicios que la componen. El Consejo Pastoral se constituyó al inicio de la década de los 80 y coordinó los primeros trabajos y documentos que sirvieron de base para la reflexión y elaboración de la Línea Directriz de la Parroquia. Tras muchas reuniones, propuestas y reflexiones, el 13 de diciembre de 1987 se convocó una Asamblea parroquial para aprobar individualmente cada uno de los puntos de la Línea Directriz.

En la introducción se decía que “nuestra Asamblea de hoy corresponde a una nueva conciencia de Iglesia proclamada por el Concilio Vaticano II, ordenada a lograr una mayor corresponsabilidad en la Misión Pastoral de la Iglesia. Esta Línea Directriz queremos que sea el punto de referencia constante que guíe nuestra vida y nuestra Acción Pastoral Parroquial. No se trata de un documento para ser sólo leído, sino de una mística para ser asumida y vivida”. En 1996, con ocasión de su décimo aniversario, la Línea Directriz se completó con un anexo sobre la dimensión comunitaria en el Proyecto Pastoral de la Parroquia. Andaba entonces por aquí un Fernando Artigas MSpS algo más joven…

El objetivo parroquial se formuló como “Formar la comunidad parroquial, comunidad de comunidades, animada por la Espiritualidad de la Cruz, que acoja y anuncie el mensaje del Evangelio, viva y celebre su fe y trabaje para transformar el ambiente en el que vive”.

Representación gráfica de la Comisión Permanente, Consejo Pastoral, y Comisión de Economía.Como decíamos, el Consejo Pastoral es el órgano directivo de la Parroquia y está formado por los Misioneros del Espíritu Santo, por representantes de las Áreas y Servicios de la Parroquia, así como representantes de la Comisión de Economía y del Equipo de Comunicación (ECo). Excepto los misioneros, todos los consejeros son elegidos por votación y están en el cargo durante 3 años. El consejo se reúne 4 veces al año, y en sus reuniones tratan el inicio de curso, los presupuestos de la parroquia, el cierre de cuentas, el fin de curso y lema del siguiente año y se va evaluando la marcha de la vida parroquial a lo largo del año.

La Comisión Permanente forma parte del Consejo Pastoral y sus miembros son elegidos por votación de entre los consejeros. Se reúnen una vez al mes y excepcionalmente por causas necesarias. De entre los miembros de la Comisión Permanente, se elige al vicepárroco (o vicepárroca) y al secretario, que lo será también del Consejo. Tiene una función más ejecutiva, aunque todas sus decisiones deben ser refrendadas por el Consejo. Por hacer una analogía entendible, el Consejo Pastoral sería como el Parlamento y la Comisión Permanente como el Gobierno.

Las Áreas de la Parroquia se corresponden con los procesos pastorales e incluyen:

1.- La Pastoral Infantil, también llamada Génesis, que abarca a grandes rasgos a los niños y niñas en edad de Educación Primaria (a partir de 2º). A sus catequistas, los Agentes de Pastoral Infantil, los llamamos APIs.

2.- La Pastoral de Adolescentes, también llamada Éxodo, que abarca a los chicos y chicas en edad de Educación Secundaria. Está compuesta por 6 tribus: Dan, Rubén, Simeón, Judá, Zabulón y Leví. En las cinco primeras están distribuidos los participantes, a los que llamamos exoditos y exoditas y en Leví los GPS, que es como llamamos a los animadores de esta etapa.

3.- La Pastoral Juvenil Vocacional (PJV), que incluye a los jóvenes entre 16 y 27 años. Tiene varias etapas: Propuesta e Iniciación Cristiana (de tres años de duración cada una) y Discernimiento Comunitario. Incluye también las Comunidades Juveniles ya formadas. A sus animadores los llamamos APJ (Agentes de Pastoral Juvenil).

4.- La Pastoral de Adultos, que incluye más de 30 comunidades, de personas mayores de 28 años. Se organiza en un Equipo de Representantes, uno de cada comunidad, acompañados por dos Misioneros del Espíritu Santo, y una Coordinadora formada por cinco de esos representantes junto a los Misioneros. En la Pastoral de Adultos hay una Comisión de Formación Básica, compuesta por los animadores que se ocupan de acompañar el proceso de formación de aquellos que formarán las futuras nuevas comunidades.

5.- El grupo de Separados y Divorciados, Sepas, que propone un itinerario de 2 años para las personas que necesitan acompañamiento en esta nueva etapa de sus vidas y a quienes, al terminar el proceso, se les invita a incorporarse a la Parroquia en diversos servicios y/o perteneciendo a la Pastoral de Adultos.

Todas las áreas tienen representación en el Consejo Pastoral.

La Parroquia ofrece muchos y diferentes servicios, algunos de ellos de orientación litúrgica y sacramental:

– Servicio de Pastoral bautismal, con representación en el Consejo.
– Pastoral prematrimonial (CPM), también representada en el Consejo. El Despacho parroquial atiende a las parejas que desean casarse y que solicitan información para iniciar los trámites correspondientes.
Equipos de liturgia y coros de cada una de las eucaristías.

Hay también servicios de orientación social, acorde al compromiso solidario que tenemos como parroquia:

     – Servicio de Acogida, formado por un grupo de laicos, que recibe, entrevista y orienta a quien se acerque a la Parroquia para solicitar información sobre los servicios que se ofrecen y encuentre su lugar en ella.
     – Servicio de Escucha, que atiende a personas que requieren escucha activa, asesoramiento y/o acompañamiento personal por diversas causas.
     – Pastoral de la salud (acompañamiento a enfermos).
     – Trabajo social, que incluye orientación laboral y servicio de empleo.
     – Dignidad y Solidaridad (nuestra ONG parroquial, ¡hazte socio!), representada en el Consejo.
     – Grupo de Acción Social, también con representación en el Consejo, que coordina y anima la acción social de la Parroquia en forma de campañas, ayudas y colaboración con asociaciones y ONGs.

Por último, tenemos dos servicios que podríamos llamar transversales:

– La Comisión de Economía, que está formada por laicos y Misioneros del Espíritu Santo. Se ocupa de las cuentas parroquiales y trabaja desde los principios de corresponsabilidad y transparencia.
– El Equipo de Comunicación (ECo, ¡un saludo a todos nuestros «leyentes»!), que está formado por laicos y un Misionero del Espíritu Santo. Tiene como función la comunicación y difusión de la información relacionada con la actividad parroquial en todas sus vertientes.

Y, por supuesto, tenemos recepción y secretaría que, además de otras múltiples funciones, coordina con nuestro párroco la distribución de salones y capillas.

La Espiritualidad de la Cruz, que es la que inspira la vida y misión de los Misioneros del Espíritu Santo y de nuestra Parroquia, nos invita a extender el reinado del Espíritu Santo y a colaborar para que cada persona encuentre su vocación y así coopere a la transformación evangélica del mundo. Todos los que queremos vivir la Espiritualidad de la Cruz queremos identificarnos como pueblo sacerdotal y como apóstoles enviados por el Espíritu Santo para colaborar con Jesús (mediadores entre Dios y la humanidad) en la misión evangelizadora de la Iglesia. La organización de nuestra Parroquia de Guadalupe está basada en esta premisa.

Equipo de Comunicación.

Unas vacaciones diferentes

Nuestro viaje empezó como suelen empezar muchos viajes: la llegada al aeropuerto, la ansiedad de llegar al destino aún antes de haber despegado, la larga cola para facturar… Nada parecía indicar que estábamos a punto de emprender unas vacaciones distintas, una experiencia que, a muchos, nos iba a cambiar. ¿O tal vez sí? La verdad es que las maletas que llevábamos no eran para nada normales. Tres o cuatro de nosotros podríamos haber cabido dentro de los bolsones negros que transportaban casi 500kgs de materiales y ropa para niños. Bueno, y de nosotros ni hablar: 17 voluntarios de lo más variado – 4 familias con hijos entre los 12 y los 24 años y 4 universitarias con más energía que un niño de 8 años – acompañados por Chelo, una de las dos almas fundadoras de Kelele y del proyecto de la eco-escuela Kumwenya, en Uganda. Todos dispuestos a dedicar un pellizquito de nuestra vida.

Y 14 horas después de despegar, a las 05:00 am de Uganda, llegamos a Kampala, capital de Uganda y tuvimos la oportunidad de presenciar el despertar de la ciudad, que nada tiene que ver con los amaneceres en la sabana que se ven en los documentales. En Kampala miles de niños y niñas caminaban solos por los arcenes, con una mochilita a la espalda y los zapatos destrozados, para poder llegar al colegio puntuales, mientras que otros tantos miles de coches pasaban como rayos a escasos centímetros de ellos.

A eso de las 7 de la mañana amaneció Kumwenya. Recuerdo bajar las escaleras de la cabaña, atraído por los gritos de niños y niñas y verlos jugando y bailando en medio del patio. Esta imagen, acompañada por los sonidos de la naturaleza y el sol brillando ya alto en el cielo, me generó una sensación de paz, felicidad, armonía con la naturaleza.

Cogimos fuerzas con un maravilloso desayuno, y nos pusimos manos a la obra a organizar las actividades que íbamos a llevar a cabo durante nuestra estancia en el colegio, que eran de lo más variopintas: hacer una segunda portería de futbol, montar dos campos de vóley, restaurar el cartel de entrada al colegio, talleres de futbol, vóley, informática, arteterapia, origami, tejido, teatro, club del libro, reciclaje de papel, aceite de aguacate y hasta construir un invernadero “piloto” para poder seguir cultivando en las épocas de lluvias…. Cada cual se involucraba donde veía que podía aportar más en función de sus habilidades, y siempre coordinados con el programa del colegio.

Y antes de que pudiéramos darnos cuenta, ya estaban los niños otra vez gritando, corriendo y riendo en el patio: la hora del recreo. Dejamos nuestros quehaceres para después y fuimos con los niños. Nada más pisar el campo de futbol, fuimos arrollados por los pequeños. Y con arrollados quiero decir arrollados. Se nos colgaban de los brazos, nos agarraban las piernas, no nos dejaban caminar. ¡Éramos la nueva atracción! Nos reíamos, gritábamos y corríamos con ellos tras el balón como posesos, para acabar tirados en el suelo pidiendo un descanso. Pusimos música en el altavoz y empezamos a bailar sin ninguna vergüenza hasta que ésta dejó de escucharse a causa de las risas burlonas de los niños de P1 (primero de primaria).

Tras una media hora, los niños volvieron a clase. Nosotros estábamos agotadísimos. Si hubiésemos dicho que acabábamos de volver de una batalla, nadie habría puesto objeciones. Pero la sonrisa de oreja a oreja no nos la quitaba nadie. Estando con los pequeños nos habíamos vuelto a sentir niños. Nos habíamos dado cuenta de que con una sonrisa o con un «choca los cinco” podías hacer reír a decenas de niños. A unos niños que, día tras día, volvían con ilusión a Kumwenya, no sólo a aprender a leer o a sumar y restar o a cuidar de las gallinas-sí, en Kumwenya hay un gallinero-, sino a recibir también una enseñanza de modales y valores imprescindibles como lavarse las manos y los dientes, respetar al prójimo, compartir con los más desfavorecidos, trabajar en grupo y saber mediar en conflictos.

Por las tardes veíamos a los niños que por la mañana estudiaban en el colegio cargando agua y leña, trabajando para ayudar a mantener a sus familias. Los mismos niños, que en numerosas ocasiones, preferían quedarse a jugar con nosotros por las tardes en vez de regresar a sus hogares, arriesgándose así a llevarse una buena regañina de sus padres.

Pasaron los días sin que nos diéramos cuenta, días intensos de trabajo de sol a sol, pero que terminábamos siempre con la felicidad visible en nuestros rostros.

Todos en Kumwenya se mostraron inmensamente agradecidos. De hecho, uno de los últimos días, organizaron una actuación y nos presentaron unos hermosos bailes locales que habían aprendido para darnos las gracias. Sin embargo, fuimos nosotros los que teníamos que haber dado las gracias, fuimos nosotros los que más aprendimos y ellos los que consiguieron enseñarnos a ver la vida de otra manera.

Aprendimos que siempre existe la posibilidad de escapar de la rutina, del estrés, de los problemas y volver a ser un niño. Que estos niños, por muchas dificultades que tengan en sus vidas, no pierden su sonrisa siempre y cuando puedan seguir yendo al colegio a aprender y a jugar.

Aprendimos que se puede ser feliz con muy poco. Que una sonrisa o un “¿Cómo estás?” eran gestos importantes para los niños.

Con Deo, un chico de 8 años de P1 establecí un vínculo muy especial. Cuando le dije que nos teníamos que volver a España, rompió a llorar. Su madre me explicó que en casa había hecho huelga de hambre, que no quería que me fuera. Verle llorar, abrazándome y deseándome lo mejor, me hizo ver lo mucho que deseaba volver aún antes de haberme ido, lo importante que es para mí ayudar y aprender de estos niños. Ahora tengo claro que quiero volver.

Volvimos a Madrid con menos y a la vez con más. El equipaje pesaba menos, después de haber dejado bastantes cosas en Kumwenya, pero el corazón, nuestro corazón pesaba mucho más.