Plataforma Solidaria. Abriendo horizontes en Bolivia.

 

Plataforma solidaria. Cartel

1.- ¿Cuál es el origen de Plataforma Solidaria?

Nace  de la idea de apoyar a los niños de los sectores más desfavorecidos en los barrios periféricos de Santa Cruz de la Sierra (Bolivia). Sentíamos una inquietud solidaria por el abandono afectivo y la situación de desamparo respecto a todo tipo de cuidados que viven muchos niños de las familias desestructuradas de la periferia de la ciudad. En el año 2004 la asociación se constituyó formalmente.

2.- ¿Cuáles son las claves del trabajo de Plataforma Solidaria?

En primer lugar, el centro de los proyectos es el ser humano. Y centramos nuestros esfuerzos en dignificar a la persona en cualquiera de los proyectos y allí donde pueda tener influencia la labor que estemos desarrollando.

En segundo lugar, la actitud que intentamos tener es la de acoger, escuchar, acompañar y compartir.

Y por último, nuestro  lema es abrir horizontes intentando restaurar el pasado, viviendo el presente y preparando el futuro. 

3.- Háblanos de los beneficiarios de vuestra ONG.

El barrio donde estamos tiene más de 180.000 habitantes. Directamente hay unas 300 personas que se benefician  del comedor social, de la guardería, de escuelas deportivas, de actividades de refuerzo escolar y talleres. Indirectamente también son beneficiarios de nuestro trabajo todos los familiares y vecinos del barrio.

4.- ¿A qué sector de la sociedad os dirigís?

Al más vulnerable: niños y ancianos.

5.- ¿Cómo  han cambiado las condiciones de vida de vuestros beneficiarios en estos años?

La educación ha sido el baluarte para ir avanzando en aspiraciones y desarrollo de los niños,  que han ido haciéndose mayores. Nos hemos dado cuenta que hemos contribuido a fortalecer la  dignidad de  todos y cada uno de esos niños y que hemos posibilitado un contexto que ha intentado transformar su realidad de abandono y de marginación.

6.- ¿Cómo les ha afectado la pandemia del covid?

Los proyectos educativos  cerraron durante  la cuarentena, durante esos meses nos  dedicamos a cubrir las necesidades básicas y llegamos a repartir casi 200 platos de comida diarios. Centramos los esfuerzos en ayudar a nuestra gente en la alimentación y en la salud. Poco a poco fuimos activando de nuevo todos los proyectos.  

La pandemia ha afectado bastante en la zona donde estamos a todos los niveles y la recuperación está siendo lenta. En nuestro barrio la gente tiene trabajos muy precarios. La mayoría se dedica al comercio en las calles, por lo que en los días de cuarentena se incrementó mucho la vulnerabilidad. Plataforma solidaria.

7.- ¿Cómo os preparáis para el futuro?

Buscando la autosostenibilidad. Nos parece fundamental que los que se benefician de los proyectos sean los protagonistas de su propia historia y sean capaces de llevar adelante un desarrollo sostenible. Sabemos que es difícil, pero es un objetivo. Para ello, la educación, la empatía y el trabajo en equipo son buenas herramientas.

Esperamos mejorar la calidad humana y hacer posibles unas relaciones positivas en el entorno en que trabajamos. Para ello tenemos la intención de poner en marcha talleres que ayuden a desarrollar habilidades sociales, a fomentar la autoestima, a evitar la violencia y el machismo,  a luchar contra las adicciones y a generar espacios para los encuentros entre diferentes culturas étnicas. 

8.- ¿Cuál es vuestra base  social?

Según los estatutos, contamos con una junta directiva y socios. En los proyectos sociales contamos con un equipo coordinador y el personal de trabajo y voluntarios integrado por educadores, cocineras y entrenadores.

9.- ¿Cómo os financiáis?

Principalmente mediante las cuotas de los socios y las donaciones particulares. Un conjunto de instituciones y asociaciones han colaborado para consolidar la infraestructura. Tenemos sinergias de colaboración con el gobierno departamental en la guardería y dos ONGS de Alemania nos ayudan con alimentos para el comedor y con la cocina del comedor infantil. Yo siempre digo que el principal benefactor ha sido la providencia, que siempre ha aparecido en los momentos más difíciles.  

Plataforma solidaria. Juegos10.- ¿Cuál ha sido el apoyo recibido desde Dignidad y Solidaridad?

Gracias a Dignidad y Solidaridad se construyó la cocina del comedor infantil que tenemos actualmente; también se hicieron unos baños, que se conectaron con el alcantarillado, una sala de material, se reparó  un tejado, y recientemente se han puesto baldosas en cuartos de voluntarios.   

11.- ¿Tenéis algún programa de voluntariado internacional en el que pudieran participar los miembros de la parroquia de Guadalupe?

 Han venido a los proyectos a Bolivia voluntarios de muchas nacionalidades diferentes para apoyar la labor que ya se está haciendo en el comedor, guardería, escuelas deportivas y refuerzo escolar. Plataforma Solidaria proporciona comida y techo y el voluntario refuerza la labor de los trabajadores en los diferentes proyectos.  

12.- ¿Qué perfiles de voluntariado buscáis? 

Que se cuente con empatía y la capacidad de adaptación a una realidad y cultura diferente es fundamental. El perfil adecuado del voluntario tiene que ver con una actitud abierta y solidaria. 

13.- ¿Si alguien estuviera interesado en cómo podría contactar con vosotros?

Puede dirigirse a Plataforma Solidaria en España en el teléfono 608769982 o por correo electrónico a juliplataforma@outlook.es.

Fundación Kambia

Hablar de «castas» puede sonarnos a algo del pasado, pero en Nepal, aunque el sistema se abolió, sigue siendo una realidad. «Sukumbasi» es un término común para referirse a grupos de población chabolista, significa “sin tierra” en nepalí.

Una comunidad sin casta, con alta tasa de analfabetismo, que no puede acceder fácilmente a los servicios y beneficios que disfruta el resto de la ciudadanía. Además, dado que la dote sigue siendo una realidad, el matrimonio infantil es una práctica común. De ella se deriva que las mujeres Sukumbasi den a luz siendo muy jóvenes.

La fundación Mary Ward, ahora llamada Kambia, trabaja con esta comunidad en Dharan (Nepal). En concreto desde DyS participaremos en un proyecto centrado en proporcionar acceso a la salud y seguridad alimentaria de las mujeres embarazadas y los niños y niñas de 0 a 5 años con signos de malnutrición.

Os adjuntamos unas fotos del proyecto y el último informe que nos remiten desde allí:

Un breve informe sobre los programas para madres e hijos del Proyecto Developing Sukumbasi

El proyecto «Developing Sukumbasi» se centra en la comunidad Sukumbasi de Dharan. Son migrantes de los territorios de montaña que viven con sus familias y trabajan como picapedreros y jornaleros. El proyecto ayuda a la comunidad a conseguir una educación de calidad, a reducir las enfermedades y la mortalidad materno-infantil y a promover los derechos y las oportunidades de las mujeres. El Centro también gestiona una guardería para niños pequeños, donde las madres y los padres los dejan durante el día y se van a trabajar. Estos niños reciben alimentos nutritivos y educación.

A mediados de octubre de 2021 terminó el confinamiento y desde entonces todas nuestras actividades se desarrollan sin problemas. Nuestras trabajadoras sobre el terreno visitan cada día las distintas aldeas y comprueban las cartillas de vacunación de las madres embarazadas y de los niños de 0 a 5 años. Pesan a los niños y orientan a las madres sobre el mantenimiento de una dieta equilibrada, la higiene, etc. También las ponen en contacto y las llevan a los hospitales públicos. Les damos las raciones el día 20 de cada mes nepalí, lo que les ayuda a mejorar su salud y a mantenerse sanos. Las madres están agradecidas y aprecian la ayuda que reciben. 

Estimados donantes (Asociación Dignidad y Solidaridad) muchas gracias por su generosidad y amabilidad que nos ayudan a continuar con nuestra misión de servicio a la gente en Dharan. 

Sister Subashini

Distribución de alimentos para embarazadas.

Distribución de alimentos para niños con malnutrición

Distribución de alimentos para niños con malnutrición.

                               

Seguimiento nutricional de los niños. Seguimiento a embarazadas y recién nacidos.

ONGd DyS

Os presentamos a continuación un resumen de algunos de los proyectos ejecutados en este último año gracias a la ayuda de los socios de Dignidad y Solidaridad. Durante los últimos meses hemos estado recibiendo comentarios de las asociaciones con las que trabajamos. Muchos de los proyectos ya se han terminado y queríamos compartir con vosotros, a través de la revista digital, la información y agradecimientos que muchos de ellos nos envían.

 Kelele (Uganda)

El proyecto de Kelele tenía como objetivo dotar de agua y salud a las aldeas de Kimya y Kihogo, mediante la construcción de letrinas comunitarias/individuales.

A finales del verano nos informaron desde Kelele de que han podido terminar de construir las letrinas pese a las restricciones de movilidad que se han ido repitiendo todo el año. Nos han mandado unas fotos y el agradecimiento de todas las familias de Kimya y Kihogo. Como se puede ver en el fondo de la imagen, las construcciones tienen dos puertas, una es la letrina propiamente dicha y la otra es un sitio para poder lavarse; algo muy necesario hoy en día con la situación actual. Respecto a sus trabajos en educación, nos comunicaron que han hecho una gran campaña de concienciación y han repartido jabón y mascarillas. Han estado trabajando con todos los profesores para poder ir casa por casa de cada alumno y dar clase para que no pierdan lo aprendido.

Kukua (Zanzíbar)

La finalidad principal de Kukua es la prevención del abuso infantil en Zanzíbar, y tiene varias ramas de actuación:

  • Safe Walks, que enseña educación vial para evitar accidentes infantiles;
  • Safe Cities, que trabaja con la población para crear entornos seguros, inclusivos y sostenibles;
  • Safe Kids, cuyo bjetivo es capacitar a la comunidad educativa en la prevención, detección y respuesta ante casos de abusos físicos, psicológicos y sexuales a los niños. La financiación ha ayudado a crear este plan de formación.

Anidan (Kenia)

Anidan tiene una casa de acogida en la isla de Lamu, Kenia.    El proyecto presentado perseguía el abastecimiento de alimentos mediante la ampliación de la huerta de esta casa de acogida. En ella hay 280 niños y adolescentes, muchos de los cuales tienen régimen de comidas completas. La gestión de esas comidas supone un reto, ya que se depende de la oferta del mercado, que se ha visto afectada por el covid. Por eso este año han decidido ampliar la huerta para poder aumentar la producción y la diversidad de cultivos. La mejora de la huerta ha permitido complementar la dieta del comedor con una mayor cantidad de frutas y verduras.

Mary Ward

La Fundación Mary Ward nos pidió colaboración para poder aumentar la escuela primaria Loreto Buswelu de Tanzania, de forma que se pudiera garantizar el acceso a la educación de los niños y niñas de familias sin recursos. En concreto, solicitaban una ayuda para adquirir mobiliario para el aula. En enero comenzó un nuevo curso en la escuela en el que por primera vez tenían una clase de 5º grado. Algo muy positivo que nos indica que la escuela hace una gran labor y que los niños mantienen sus estudios. Ese nuevo grado necesitaba una clase, mesas y pupitres y por eso se pusieron en contacto con nosotros. Os dejamos la foto de esta nueva aula, como veis ya llena de vida.

Por último, y como en años anteriores en estas fechas, se ha abierto la nueva convocatoria de Dignidad y Solidaridad de ayuda a la financiación de proyectos de cooperación al desarrollo 2022. Esperamos recibir a lo largo del mes de noviembre (antes del día 22, que es la fecha límite) las nuevas propuestas para el próximo ejercicio.

Por ello, aprovechamos estas páginas para que os pongáis en contacto con nosotros si conocéis alguna asociación que pueda estar interesada en presentar una propuesta.

Para cualquier duda sobre la convocatoria podéis dirigiros a dys@parroquiadeguadalupe.com.

“Mucha gente pequeña, haciendo cosas pequeñas,
puede cambiar el mundo”

dys@parroquiadeguadalupe.com

Es la ONGd de la parroquia: colabora, participa, hazte socio.

 

oNGd DyS

Empecemos por el principio, ¿cómo y por qué nace Dignidad y Solidaridad?

Dignidad y Solidaridad nació en el 2004, a partir de una iniciativa del grupo de Acción Social (GAS) de la Parroquia de Ntra. Sra. De Guadalupe de Madrid, con el objetivo de luchar contra la pobreza, mediante el impulso de la igualdad efectiva de oportunidades, en los países en vías de desarrollo.

Dignidad y Solidaridad se encarga de financiar proyectos externos. ¿Con qué tipos de proyectos trabajáis y porqué el apoyo de DyS es importante?

Para cumplir con el objetivo de nuestra ONGd, apoyamos proyectos que trabajen activamente en el campo de la cooperación para el desarrollo y la solidaridad internacional:

  • Proyectos que surgen de iniciativas locales cuyo fin sea el desarrollo sostenible a medio y largo plazo, potenciando los recursos autóctonos y que actúan contra las causas estructurales de la pobreza.
  • Dando respuesta a situaciones de emergencia o catástrofes.
  • Fomentando los valores de justicia y solidaridad mediante la sensibilización y la educación para el desarrollo.

Son proyectos en general pequeños, están muy focalizados y en muchos casos necesitan cantidades de dinero modestas. Tienen complicado acceder a ayudas porque habitualmente sus presupuestos están por debajo de los mínimos que se asignan desde las grandes entidades.

Seguimos los siguientes criterios para apoyarlos:

  • Promover proyectos colectivos, que generen el bien común.
  • Dar preferencia a proyectos que surjan de la iniciativa local, dando respuesta a una necesidad sentida por los propios beneficiarios y con participación de la comunidad en su ejecución.
  • Impulsar proyectos de desarrollo y no meramente asistenciales (salvo emergencias)
  • ONGds que puedan crecer por sí mismas y sean sostenibles en el tiempo. Apoyamos iniciativas que tienen una fecha de inicio y fin, como obras, equipamiento, compras de material, formaciones para el desarrollo, etc.

Tenemos una estrecha relación con los proyectos. Ya desde el comienzo de la relación, queremos que tengan un “padrino” directamente relacionado e involucrado con nuestra parroquia, y como os podéis imaginar, tenemos varios proyectos que han surgido allá donde son destinados nuestros MSpS.

Pero no queremos simplemente enviarles el dinero. Nuestro objetivo es crear una vinculación con ellos para poder llegar a conocer la situación de las comunidades en las que se encuentran y apoyarles en el desarrollo del proyecto para que pueden seguir creciendo.  En este sentido los miembros de la Junta nos encargamos cada uno de mantener ese contacto y hacer el seguimiento de varios proyectos con los contactos españoles y/o locales.

Normalmente hacéis un seguimiento de los proyectos. ¿Nos podéis contar cómo se han desarrollado este año especial esos proyectos?

Este curso ha sido muy especial por la COVID-19. El confinamiento entre marzo y mayo ha frenado el desarrollo de algunos proyectos y otros ni siquiera se han podido iniciar, pues las emergencias eran mucho más críticas: atender las necesidades de las familias, especialmente en lo relativo a alimentación. Afortunadamente muchas de estas obras sí se han podido avanzar una vez pasada la primera ola de la pandemia.

Los equipos españoles de las ONGds no han podido desplazarse a seguir impulsando y coordinando sus proyectos; las restricciones de movilidad han impedido el desplazamiento de voluntarios, que dedican parte de sus vacaciones a apoyarlas y que son un pilar importante para desarrollar las actividades previstas dentro de los proyectos.

Los proyectos educativos que cuentan con recursos locales fuertes han intentado mantener el contacto y seguimiento educativo con los chavales, se han reinventado sobre la marcha con muchas limitaciones de conectividad. Y los proyectos de infraestructuras que apoyábamos han tenido desigual evolución… algunos pudieron terminarse, otros quedarán seguramente para el año que viene.

Aparte de los proyectos en sí, y basándonos en el seguimiento que realizáis con las ONGds, ¿cuál ha sido el impacto de la pandemia en los países y colectivos con los que trabajáis?

No se habla mucho del impacto de la pandemia en África, bien porque no se comunican los datos o porque el impacto ha sido bajo. No es la primera enfermedad global que han sufrido y seguro que la población es mucho más fuerte que la de los países más desarrollados. Además, los gobiernos decretaron el confinamiento prácticamente a la vez que en Europa, lo que podría haber sido también la causa de una expansión aparentemente más contenida.

En cualquier caso, el impacto de la COVID-19 ha generado dos problemas diferentes.

Por un lado, el sanitario: en muchas de las comunidades con las que trabajamos no existe agua corriente en las casas, casas que normalmente son habitadas por familias numerosas. Esto hace que una de las primeras premisas ante la COVID-19, la higiene, sea muy difícil de conseguir. Además, estas comunidades no tienen acceso a información, por lo que muchas ONGd se han centrado en ayudar a divulgar   y concienciar cómo prevenir un contagio.

Pero lo que más preocupa es el impacto económico en las familias. Son países donde la economía es principalmente una economía de subsistencia. Una familia vive de lo que ha ganado el día anterior: si no pueden salir a trabajar no tienen medios para comprar comida. Desde algunas ONGds nos han transmitido mucha más preocupación por morir de hambre que por morir de la COVID-19.

¿Cómo conseguís los fondos para poder realizar las financiaciones? Por entender mejor cómo funciona DyS, de esos fondos, ¿qué porcentaje se dedica a la gestión interna?

Los proyectos que apoya DyS son financiados fundamentalmente por las aportaciones regulares de los socios y la colecta anual de enero en nuestra Parroquia. Además, contamos a final de cada año con alguna donación maravillosa, que nos permite completar las necesidades de los proyectos. No tenemos un gran presupuesto anual, pero permite hacer muchas cosas grandes, gracias a la generosidad de todas las personas que apoyan económicamente, y gracias al trabajo de los equipos de las ONGds que apoyamos desde DyS se consigue multiplicar el valor del dinero que aportamos en sus proyectos. No os imagináis lo que se puede hacer con muy poquito dinero….

Podéis estar seguros que prácticamente todos los fondos van íntegros a los proyectos. Los miembros de la Junta de DyS trabajamos de forma voluntaria, y los únicos gastos que tenemos son los de las transferencias a los proyectos, fotocopias para los formularios de inscripción y en algún material para darnos a conocer entre los allegados a nuestra querida Parroquia.

¿Habéis tenido impacto con las cuotas de los socios o en las donaciones?

Desde hace ya un par de años hemos notado claramente la bajada del presupuesto disponible para apoyar proyectos. No tanto en la parte de las cuotas de socios, que en su gran mayoría las han mantenido o incluso subido, y que las altas van compensando a las bajas, aunque nos gustaría tener muchas más altas, pero sí hemos sufrido una reducción considerable en las donaciones, que hasta hace 2 años suponían un empujón muy fuerte de fondos para la asignación a proyectos, y en la colecta anual.

Entendemos las circunstancias económicas en España y el impacto de la pandemia en muchas economías domésticas, pero las necesidades en los países en vías de desarrollo en Sudamérica, África y Asia siguen ahí y se incrementan por las mismas razones, lo cual nos deja en una situación muy complicada, con mucha demanda y una oferta cada año más limitada.

Si alguien quiere colaborar con un donativo o hacerse socio de DyS, ¿qué tiene que hacer?

Para hacerse socio el proceso es muy sencillo: en la web de la parroquia hay un enlace con un formulario. Simplemente tienes que rellenar los datos personales, definir el valor de la cuota y la frecuencia (mensual, trimestral, …) y enviar el formulario a la secretaría de la parroquia.

Las aportaciones puntuales se gestionan mediante donativos, por transferencia o Bizum (00142), indicando que es un donativo destinado a la ONGd Dignidad y Solidaridad. Y directamente en la colecta especial de DyS que se realiza todos los años en las misas de domingo de la Parroquia (la próxima será el 17 de enero de 2021). Recordamos que todas las cantidades desgravan en la declaración de la renta.

Dignidad y Solidaridad es un proyecto que nace desde la propia Guadalupe. ¿Qué mensaje te gustaría hacer llegar al resto de la comunidad?

Que cualquier ayuda, por pequeña que sea, es bienvenida.

“Mucha gente pequeña, haciendo cosas pequeñas,
puede cambiar el mundo”

dys@parroquiadeguadalupe.com

Es la ONGd de la parroquia: colabora, participa, hazte socio.

 

Playing, la ong del deporte

Torneos deportivos en España -Proyecto educativo en Gambia

Ayuda de 4.000 € (2019) + 2.000 € (2020) de DyS – 120 niños y niñas escolarizados.

Hoy entrevistamos a Ramiro, miembro del equipo educativo de Playing:

  • El proyecto en el que colabora DyS, ¿es parte de una iniciativa más amplia? En caso afirmativo, ¿en qué consiste, en líneas generales?

El proyecto de Basori (Gambia) es el único que tenemos actualmente en activo, somos una ONG pequeña, aunque en constante crecimiento y se tendrán que valorar futuros proyectos. No obstante, el actual proyecto crece año tras año y, acompañados de la comunidad, evolucionamos hacia un complejo educativo que pueda abastecer a más niños y niñas, ofreciéndoles una educación de calidad.

  • ¿Cuándo empezó el proyecto y cuáles son las actividades principales? ¿Cuáles son las otras fuentes de financiación?

Todo nace en 2012, cuando un chaval de 1º de Bachillerato y sus amigos se querían ir de viaje de fin de curso y no tenían suficiente dinero. Hablando con la dirección del centro decidieron organizar un torneo de baloncesto para recaudar fondos y así finalmente pudieron irse. Al año siguiente no había viaje de 2º, pero ahí se empezó a forjar Playing. Al ver todo lo que se podía recaudar con un torneo, pensaron en la posibilidad de destinar ese dinero a un fin solidario, a lo cual el centro accedió y empezaron a donar a distintos proyectos (Asociación Española Contra el Cáncer, etc.…). Surgió entonces la necesidad de crear un proyecto propio para poder tener un mayor impacto y conocer de primera mano el destino de los fondos, y así en 2016 se profesionalizó Playing.

Actualmente organizamos torneos de baloncesto, rugby, vóley, pádel y fútbol y de todo lo recaudado en los torneos, el 65% va íntegramente al proyecto, el otro 35% es lo que se invierte en los propios torneos (camisetas, comida, material…). Además, nos financiamos a través de la plataforma Teaming, donde se puede donar al proyecto 1 € al mes (ni más, ni menos), y de donaciones puntuales como la de DyS, con la que pudimos vallar el colegio, aspecto necesario según la ley gambiana y que ayuda a proteger el cole. De todas estas donaciones el 100% va íntegro al proyecto.

  • Perfil de los beneficiarios del proyecto: ¿son niños, mujeres, enfermos, familias, etc.?

El perfil de los beneficiarios del proyecto es variado. Por supuesto en primer lugar son los niños, de momento 120 de 4 a 8 años que por fin pueden ir al cole; pero no solo se benefician los niños, sino también sus familias, así como los 8 trabajadores locales de los que dispone el cole. Y ese beneficio cada vez será mayor, pues pretendemos poder abrir un curso por año, y el impacto que eso puede tener en un país con la extensión de Asturias y la población de Castilla-La Mancha es notable.

Además, de forma intrínseca se benefician todos los jugadores que vienen a los torneos al promover el deporte como motor de cambio, contribuyendo a su salud.

  • ¿Cuáles han sido los mayores desafíos para llevarlo a cabo?

El mayor desafío siempre es el coste, pues hasta que no realizamos torneos no disponemos de suficientes fondos, pero además la dificultad está en que no estamos allí más que en verano, salvo nuestro coordinador local, por lo que todo se lleva a distancia. Esto es difícil, pero creemos que es lo mejor para el proyecto, ya que queremos que se trate de cooperación al desarrollo y no de “volunturismo” (turismo solidario). Además, aquí entra un aspecto cultural importante, el “Gambian time”, el tiempo gambiano, allí todo lleva un ritmo diferente y es algo con lo que hay que contar, las cosas llegan cuando llegan, no antes. Tampoco te respeta que estés inmerso en otra multitud de tareas, si llega, llega, no puedes dejarlo para otro momento. Y si llueve no se puede trabajar…

También creo que un gran desafío al que nos seguimos enfrentando todavía es el de desarrollar este proyecto siendo tan jóvenes, llegar a una comunidad y que no nos tomen como extranjeros, sino que nos acepten dentro de su comunidad. Es un reto importante que afrontar.

  • ¿Se han conseguido llevar a cabo todos los objetivos propuestos? En caso negativo, ¿cuáles han sido las razones?

Los objetivos que había para 2019 se han conseguido a excepción de la canalización completa, dado que requería de mayor financiación. Así que pasa a ser objetivo de 2020. Por suerte empezamos muy fuerte la temporada y en septiembre ya habíamos recaudado, a costa de mucho esfuerzo y trabajo, más fondos de lo que esperábamos. Esta línea se ha mantenido hasta ahora que, por la situación que todo el mundo conoce, hemos tenido que parar los eventos deportivos, aunque seguimos trabajando duro en la parte más virtual.

  • ¿Cómo ha cambiado la situación de partida a las personas beneficiadas del proyecto?

En este sentido el cambio es notorio, de no tener cole a tener cole, de estar en medio de la selva a ser un recinto cerrado y cuidado en el que sentirse acogido y donde poder trabajar y aprender mucho.

  • Y a partir de ahora, ¿qué os planteáis?, ¿cuál es el siguiente paso que queréis dar?

Los próximos pasos son seguir ampliando el colegio. Para el futuro más cercano, abrir el segundo curso de Primaria, llevar la canalización a baños y fuentes, estudio y planificación de la construcción de un nuevo aulario, mejoras en la zona de juego, mejorar el ajardinamiento y mejorar el mobiliario.

  • ¿Podrías resumir en una frase lo que ha significado contar con el apoyo de DyS?

Contar con el apoyo de DyS ha sido un gran alivio para poder realizar cambios urgentes que requerían una gran inversión y poder cumplir con la ley gambiana.

  • ¿Qué ha supuesto para ti la experiencia?

Escribí en el blog de nuestra web una crónica que me gustaría compartir con vosotros, creo que después de conocer todos estos datos, refleja bastante lo que ha supuesto para mí y cómo lo he vivido. Ha sido una experiencia inolvidable que si puedo repetiré, me encanta el proyecto y toda la gente que de una forma u otra se ha implicado en él.

https://www.playingspain.org